jueves, 24 de marzo de 2011

Calmantes montes


/Últimamente hago muchos post mentales. Del Metro al trabajo o del trabajo camino a pagar la luz. Hasta tener casi un año de vivir en esta ciudad, me di cuenta de lo que significa no tener tiempo. Camino por las calles y miro a alguien fijamente mientras me pregunto si esa persona tiene tiempo de ver al menos cinco minutos de pornografía. Es triste porque, el otro día, al entregar un informe en el trabajo, noté a mi sintaxis -ya de por sí modesta- toda atropellada por la vida de estrés e indolencia.

Ojalá la escritura fuera como coger o andar en bicicleta.


/Quiero apuntar aquí sobre la comida light. A veces voy a comer a famosa cadena de restaurantes de comida mexicana y tontamente siempre caigo en la trampa publicitaria de los platillos bajos en calorías. Con el afán de mitigar la culpa de comer mal, pido cualquiera de la opciones de ese menú diabólico y termino con un culpa mayor: la de no ser congruente con mis deseos y, claro, con el insultante sabor de boca. Todo mal.

Y es que, por otro lado, desde que pisé suelo chilango, me obsesioné con la comida de la calle, cerca estuve de rendirle tributo a la torta de tamal, hacerle un tótem fálico a los tacos dorados de barbacoa y un poema al tlacoyo, comparándolo con el órgano reproductor femenino.


/Llegué al laboratorio en donde me harían el ultrasonido. En la espera del elevador, un sujeto a mi lado cuenta sin más, con el desparpajo tan típico de algunos varones de esta región, su ristra de padecimientos gastrointestinales: que si la gastritis, que el picante, que si su poco rigor al seguir dietas en aras de la salud. Y tú ¿a qué vienes?, me dice ya en el elevador. Parece que hay algo en mis pechos, digo. No te preocupes, muñeca, no vas tener nada, me grita cuando me quedo en el tercer piso.

Sí tuve. Saliendo de la ecografía compré una torta de milanesa, me comí la mitad y ahora sufro por no saber por qué motivo sufrir.


/”Calmantes montes, alicantes pintos, pájaros cantantes”, es una muy bella imagen. Y así se llama esta lista que hago para ti:



Eclectic Prawn”, Dumbo Gets Mad

“Tomboy”, Panda Bear

The Bay”, Metronomy

“Four More Years”, Teen Daze

“The Colour Of The Earth”, PJ Harvey

“001”, Millionyoung

“The Merry Barracks”, Deerhoof

Rano Pano”, Mogwai


Descarga acá.

4 comentarios:

  1. Extrañaba estos playlist tan lindos que nos dejas por acá. Aunque sí tengas algo, espero que todo salga bien ;-)

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  2. Yo también -no sé si el también aplica, puesto que desconozco qué tienes - tengo un tumor gigante que me espanta. Pero normalmente es bien buenaondita, me arruya en las noches y me abraza cuando no hay nadie más -o sea casi siempre-. sufro, pues, contigo.

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  3. Nunca he entendido el concepto de "no tengo tiempo de nada". Creo que la gente desperdicia mucho sin darse cuenta y es entonces cuando sacan ese tipo de pretextos. Lo que falla es la administración, supongo.

    Las guajolotas son un manjar muy menospreciado. Una masa rellena de masa pero que no sabe a pura masa es un gran logro culinario.

    Fiuf.

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  4. La comida callejera, es de las cosas que extraño sin parar de Mexico =(

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