miércoles, 26 de enero de 2011

Didáctica del ridículo


/Cuando estaba en el kinder, mi maestra de tercer año nos dejó de tarea llevar al día siguiente ropa y objetos de adultos que estorbaran en nuestros hogares. Así pues, a la mañana siguiente llegamos con nuestros harapos. La profesora nos vistió a las niñas de señor y a los niños de señora para luego hacer un recorrido por las demás aulas y luego hacer un paseo al rededor de la manzana en donde estaba nuestra escuela.

Recuerdo a unos de mis compañeros vestido con una bata café de viejita y un sombrero de Pique (pues en ese momento acontecía el mundial de México 86) , con la mirada perdida entre la serenidad y la resignación.

Hoy que recordé ese episodio me dieron ganas de buscar a ese ex compañero y abrazarlo. De aquí en adelante retomaré su imagen para convencerme de que todo irá bien.



Purity Ring, “Ungirthed”



Foto: “No lloren por mí, ya estoy muerto”, un Barney Gomez en la Roma.

3 comentarios:

  1. ¡Qué bonita imagen! pobre compañerito :(

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  2. Voy a seguir con lo de "Te amo".

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  3. Me gustaría saber que psaba por la cabeza de la profesora mientras os paseaba...
    Creo que organizare algo asi en la oficina ;)

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