domingo, 21 de noviembre de 2010

Song About A Wedding


/Me encantan las bodas. Algunos no lo saben, pero, fui editora de una revista de novias por dos años. Cuando informé eso a unas amigas que hace mucho no veía, no pudieron evitar mirarse entre todas, en fracciones de segundos, para luego soltar la risa socarrona y que una de ellas dijera que era la premisa perfecta para el guión de una chick flick movie. Una mujer que pese a tener una visión nihilista del amor y el compromiso, es editora de una revista de bodas y moda nupcial, pero los caminos de la vida la encauszn a encontrar al amor de su vida. Y lo encuentra y es feliz a su lado. No sin antes atravesar por el conflicto de la historia: uno de los dos engaña al otro. Uno de esos engaños no fruto de la vileza humana sino del un genuino miedo al amor. Entonces el engaño se esclarece, porque el amor es más grande que todo, y ella o él –no importa- atraviesa una metrópoli entera, para deternerla o detenerlo y decirle que: (aquí insertamos una frase alusiva a, por decir, un detalle con el que se conocieron, con el que se cierra el círculo del recíproco sentimiento de pertenencia).


Pero editora en la vida real dejó la revista y la ciudad. Eventualmente hojea en las tienda de los aeropuertos la publicación en la que trabajó y las de la competencia, sólo por nostalgia y para ver si Manuel Mota sigue diseñando esos tótems sin mácula en corte imperio y seda plisada. La ex editora aún es excéptica pero le gusta asistir a bodas. Echa mano de los afeites para transformarse y ser otra y así ser testigo del amor ajeno. Después bebe del agua convertida en vino, tal vez más de cuenta, hasta terminar en una de las mesas abandonadas por los que optaron por la pista de baile, con la mejilla derecha contra el mantel, pensando en el estilo: que nació con él y para él, y que tenerlo es su acto y perderlo su potencia.


/Graciela, quien comparte mi misma afición por las bodas, fue a una hace poco y esto fue lo que pasó:

Ayer fui a la boda de la hermana chiquita de mi mejor amiga de la prepa, la hermana chiquita ya se casó, tengo 100 años, qué terror. Estuvo bien bonita su boda, ya quiero ir a otra, por si sabes de una, pero vi el show más triste del mundo, te lo contaré para evitar ser eso. Una señora que no era realmente conocida de nadie, la invitó la mamá de la novia pero de eso de por hacer plática nomás, y sí fue, y fue sola y andaba bien horny con quien se dejara, 100% de los meseros incluidos. Y terminó hasta el huevísimo parando la fiesta porque le habían robado su anillo y todo lo que traía en su cartera, su anillo de diamantes, todo lo de su cartera y sus picassos chale, "me robaron mi Versace y me pusieron este vestido de Lob mientras estaba sola en el baño", a eso me sonó. Iba en la camioneta con nosotros y sólo se despertaba para decir "NIÑAS, NIÑAS ME ROBARON TODO TOOODOOO", enseñaba su cartera, se le caía y se volvía a dormir en lo que intentaba juntarla. Estaba bien guapa eh, no creas que señora triste con faja, lonjas salidas y bigote.


/De lo que Jis puso en Facebook a propósito de otra boda tapatía:

Fue un honor visitar al día siguiente a los guerreros que seguían en el lugar de la boda, todavía oyendo música y conversando, como náufragos recién llegados a la orilla, celebrando que siguen vivos..


/El piojo y la pulga en playlist:


Song About A Wedding”, Fog

“The Wedding Toccato Theme”, Modeselektor

No”, Wedding Present

“Sólo te veo en bodas”, Piyama Party

“Bring Your Love”, The Cave Weddings

“No Wedding Cake”, Fol Chen

Wedding”, Annie



Descarga acá.



/La foto es de Awkward Family Photos, uno de los blogs que más me gustan.


jueves, 4 de noviembre de 2010

Corazón damnificado


/Hoy platicaba con Issa sobre la fascinación que tenemos por la gente, así tal cual, “soy de esas alimañas que les gusta TODO lo que ven”, me decía. De esa tendencia a conservar pedacitos de todos, como coleccionismo de personas. Sin el afán de que este sea el blog de “Mi vida con relación a lo que opina mi amigo P.”, me acordé de lo que me dijo un día con respecto a eso:


Concentra la energía que le entregas a decenas en menos personas, esa fascinación por las masas es terror de intimidad, es un pánico de poner los huevos en una sola canasta (por puro pavor a la pérdida), entonces decides darle un huevo a cada gente que conoces y así tener mil velitas prendidas para tu oscuridad.


Ahora, si me lo permiten, procederé a tomar mi cena de galletas de avena y Tafil, y luego morir lentamente.


/Perfume Genius, “Learning”



/Imagen robada del tumblr de Laura.