domingo, 21 de marzo de 2010

Actos superlativos de una sociedad hiperbólica


/Típico de mí: tengo algo que escribir, algo serio, con compromiso, en este caso llamémosle tarea de un diplomado, y me evado aquí. Vamos poniendo en claro que la evasión y el amparo son parientes, al igual que la paranoia y la intuición.

/Otro de los espacios en blanco que nos amparan hoy por hoy es el mentado Buzz, en el que Paulo comentó algo que muero por compartir:

Una de las cosas que detesté particularmente del Féizbuk (gracias B.) es la mañita esa de muchos usuarios que, con un nulo dominio de la propia lengua, y en aras de mostrar su afecto, dejaban comentarios como los siguientes: "te amo demasiado", "te extraño demasiado"...


De acuerdo con José G. Moreno de Alba, en su extraordinario libro Minucias del lenguaje (1995, FCE), el adverbio "demasiado", significa "excesivamente, más de lo debido", y señala que es inapropiado hacerlo equivaler con el adverbio "mucho" o abundantemente.

Desde el punto de vista lógico, si alguien "ama demasiado" o "extraña demasiado", indicaría que existe un límite normativo que restringe amar o extrañar más allá de él, y estos amorosos lo están rebasando.


Esto me recuerda un mail que hace unos días llegó a mi inbox bajo el subjet "Esta fiesta promete bastante". No mucho, ni poco: bastante. Ok, habría que resignificar el uso de ciertos adverbios así como analizar la trivialización del verbo amar en las rede sociales.

Foto: Código extraviado, residuos y pelusa de la nueva era.


domingo, 14 de marzo de 2010

Los toros desde la barrera

/Pues luego así pasa, que te cauterizan el cérvix y no queda más remedio que participar en el show desde tu cama-isla, rodeada de medicamentos, libros, vasos con agua vieja, y un edredón con manchas de frijoles. Oh, la convalecencia de medio pelo.

/En aquello me veo mientras escucho a Beth Jeans Houghton, de esas bellas que además consuelan:


Beth Jeans Houghton,
"Night Swimmer (live BBC)"