martes, 5 de mayo de 2009

Puro cochinero

Estimados, como han estado notando desde hace un rato, los post que estamos manejando ahorita no llevan a ningún lado, y este, obvio, no es la excepción; por lo que sugiero, si es usted de paladar exigente, que no pierda su tiempo y mejor vaya a echarse un capítulo de la Muchachada Nui, que tanto gusta a la naciente clase intelectual con referencias pequeño burguesas. Pues bien.

Estoy muy bien y muy mal. Voy por partes. Ando saliendo del clóset durísimo, y eso me reconforta de algún modo, hoy, por ejemplo, hice oficial el odio rotundo por mi empleo. Ya está, basta de mamadas y de ver el casi siempre ficticio lado brillante a las cosas. Una cosa es aguantar vara porque ahorita no hay mucho terreno para donde recorrerse y otra es el vil autoengaño. Ahora, que, estas saliditas de clóset me están metiendo a un marasmo de cuestionamientos marca llorarás, lo que provoca que esté especialmente intolerante. El otro día le compartí a un camarada un link de unos güeyes franceses que juré que amaría. ¿Y qué?, pues que los descalificó de entrada porque su disco se llama “Live at Teotihuacan”, supongo que le pareció hiper pachamama el pedo y se imaginó enseguida tracks de psycotrance con sonidos de caracoles de fondo y danzantes de la virgen de Zapopan. A estas alturas decir que algo es “jipi” me parece TAN passé… En fin, a mi sí me gustan bien cabrón y sanseacabó. Tampoco daré ahora argumentos para convencerles de que son buenos, basta con saber que lo digo yo, pues mi tiempo me ha llevado conocer una considerable cantidad de música. Una no se pasa noches enteras analizando discos, para que un dude descalifique algo sólo porque el nombre le evoca un referente que le es cero cool.

Helos aquí a los susodichos:



myspace.com/koudlam

koudlam.com/


Otra cosa que he decido hacer oficial, puesto que es una de las que puedo hacer de manera pública, es mi botton five del arte contemporáneo. Empecemos:


5. En el sitio número cinco se encuentra el mismísimo Jeff Koons con sus majestuosos perritos-globo gigantes:

4. Yoko Ono y sus tumbas-maseta que ostentan la interesantísima y poco obvia conciliación entre la vida y la muerte, uuuff:

3. Matthew Barney y sus alabadísimos Cremasters que nos invitan a la reflexión al mundo surreal de la manera más cara, innecesaria y preciosista posible:

2. Richard Prince, debo aceptar que de éste me gustan algunas cosas, pero creo que sus fotos de la reivindicación de la clase baja ochentera, dotaron a la juventud hipster de los suficientes fundamentos para justificar su estética.

1. Damian Hirts, creo que no necesito decir nada más.


También iba a hablar del Twitter y sus bondades terapéuticas pero ya me dio hueva. Adiós.



4 comentarios:

  1. Yo todavía no sé si me gusta la Muchachada Nui, el otro día me reí con el 35% del programa pero ha sido cuando más, mmmh, no se te antoja probar con 'Qué vida más triste'? Por cierto me salgo a verlo.

    Continuaré.

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  2. Ay, los perritos globo son la mamada me encantan, que bonitos.

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  3. A: ¿Sí?, pppff, yo los odio. ¿Sí entendiste el post?

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  4. ash, L: sigo pensando que me encantan, ni aguantas nada, caray.

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