sábado 7 de noviembre de 2009

Una más que teme a su propio blog

/El otro día que llegué a la oficina vi que encima del escritorio me dejaron una paleta de chocolate blanco con motivos de Halloween, misma que ingerí en ese momento, casi casi antes de saber quién me la había obsequiado. Y es que, sépalo usted, yo juego la liga ansiosa. ¿Por lo general la gente termina guardando esos detalles en el fondo de sus cajones hasta hacerse rancios, que no?

/Mis camaradas están en Europa en estos momentos y, aunque me jure junkie de la añoranza, no crean, le ando batallando.

/Tengo esta semana para recapitular los discos del 2009 y elegir los diez mejores (digo, "mejores" según yo, o sea que...). Este, que a usted ofrezco, seguro estará en mi lista:

Postdata:
La persona que me obsequió la paleta fue liquidada ese mismo día.

sábado 17 de octubre de 2009

Antojito: mi top 1 en diminutivos atroces

Siempre se me antoja la comida de refugiados de guerra, la de hospital, la lasagna de Garfield y las hamburguesas de Torombolo, dice Sisi. A Ana, los panecillos de Candy Candy, la pizza de las tortugas ninja y los banquetes de las películas de Disney, a mí: las chuletas de Homero, los pasteles de pitufresas, la sopa caliente de Ricitos de oro, los desayunos en las telenovelas y los emparedados de crema de maní de los muppets babies. También el mítico pavo de Macario y las papas de la famosa escena de Chales Chaplin; Lorena por su parte asegura sentir debilidad por los cachetes de algunos bebés, la comida para perro, las cocacolas en donde sea que salgan, la comida en las películas mexicanas viejitas, las comidas en del campo de las películas europeas, asimismo los panecitos que lleva Caperucita a su abuela, y afirma también que su abuela solía decir que de niña siempre se le antojó comerse la lengua de los muertos.


Foto: yo en la fiesta de cumpleaños de Rodolfo a principios de año. Al lado de esa modelo yo me miro, digamos, monumental. Me caigo muy bien en esa foto. Y pues a propósito de los issues con la comida y bueno…



/Matt & Kim - Daylight (Troublemaker Remix) Featuring De La Soul

lunes 12 de octubre de 2009

Este blog debería salir del clóset y ser todo él sólo de música

/Me gusta mucho ver cómo nacen ciertos sintagmas fijos, por ejemplo, el primer tuit que escribe la mayoría de los recién usuarios de Tuiter tiene que ver con algo así como “no sé cómo se usa esto” o “aprendiendo a usar esta cosa”; es una maravilla observar la incidencia de este tipo de enunciaciones. En el caso de los bloggers, es clásico tener abandonado el blog y comenzar la entrada con una locución tipo “no sé qué escribir pero tengo ganas de postear algo”. Qué bello sería poder antologar todo aquel material, sin duda.

/Este playlist pertenece a un otoño soporoso, huele a musgo, a sudor y no sé sabe aún cuándo tendrá el valor de llegar con todo. Creo que nunca antes lo había añorado con tanta urgencia.

1. “Heart Skipped A Beat”, The XX
2. “In this Lonely Town”, Jeremy Jay
3. “Be My Girl”, Smith Westerns
4. “Forgive Me”, Le Loup
5. “Wicked Blood”, Sea Wolf
6. “Floral Park”, The Wailing Wall
7. "Raise The Blinds", The Mumlers
8. “Wake”, The Antlers
9. “Ya Me Voy”, Rana Santacruz


Foto: fachada de una casita en Mission, en San Francisco. No sé qué me recordará que me gusta tanto.

jueves 1 de octubre de 2009

No huyas, cobarde...

/No quiero caer en clichés posmodernos de roles de género, pero tengo la ligera sospecha de que soy “la mujer repelente”. No sé. Ayer chateando con A, decía “quiero mandarme a hacer una playera que diga: ‘no muerdo… tanto’”. Aunque ahora que recuerdo, en mi cumple número 25, Andrés me regaló una playera rosa con un tiburón y la leyenda “men eater”, estampados; aún la conservo aunque ya no la porte con indolencia y orgullo.
A acaba de tuitear, para mí solita, esto:(Píquele a la imagen)

/Una melodía para que los ánimos no decaigan:

“The Key”, Speech Debelle

viernes 25 de septiembre de 2009

Saicodelic güirdou

/Aunque no lo parezca, no soy del tipo de banda que narre vida, obra e intimidades varias en su blog, eso no está ni bien ni mal, namás que no es usanza la mía develar ciertas cosas, y más que por una cuestión personal, lo hago por respeto a los personajes involucrados; pero, PERO, hay algunos de éstos que se la ganan con sangre, sudor y lágrimas. Chequen: eres un dud casado y con una hija, acosas por todos los medios a una vieja que, por supuesto, ni te fuma y, como cereza del pastel, le tiras la onda a su mejor amiga. Increíble, lo sé, pero es un caso de la vida real.

Como diría mi padre: ¡ah… raza!

/Afortunadamente existen cosas igual de güirdas, no obstante bonitas, por las que vale la pena seguir gimiendo y llorando en este valle de lágrimas:

“Woof Woof”, Dan Deacon



La foto es de acá.

martes 22 de septiembre de 2009

Hoy tuve un día cuasi libre

El domingo pasado mi amigo R y yo entramos a ver un brodio romántico protagonizado por Renée Zellweger, que dicho sea de paso, me cae muy bien. New In Town, se llama –creo–, y pues tal cual: un bodrio. Ese día, como muchos otros domingos e incluso días entre semana, estaba in da mood para bodrios, últimamente soy especialmente condescendiente con ellos; sobre todo porque no aspiran a ser otro cosa que lo que son: bodrios. Cuando eres mujer en los linderos de los treinta, las comedias románticas tienen funciones muy específicas, mismas que no enumeraré porque me da hueva y este es mi blog y lloro si quiero. En fin, tengo un top 5 de comedias románticas, ¿tú no?

5.- Legally Blonde (2001). Escena favorita: Elle se presenta con sus compañeros genios sentados en los jardines de Harvard.

4.- How To Lose A Guy In 10 Days (2003). Escena favorita: la joven pareja se empeda en la gran fiesta y toman el micrófono para cantar y decirse “sus verdades” cual coplas de la época de oro del cine nacional.

3.- When Harry Met Sally (1989). Escena favorita: el parodiadísimo orgasmo fake.

2. Bridget Jones's Diary (2001). Escena favorita: Bridget se disfraza de coneja playboy por error.

1.- My Best Friend's Wedding (1997). Escena favorita: ésta: LA AMO.


Menciones honoríficas:

28 Days (2000). Escena favorita: la heroína, Sandra Bollock, habla con su tutor del centro de rehabilitación para decirle que ella tiene que beber por una sencilla razón: es escritora.

The Devil Wears Prada
(2006). Sería mi favorita si no fuera por su final maniqueo y moralino. “Uy, uy, uy, fuchi la frivolidad de la moda. Mejor me regreso a mi empleucho equis de reportera de cultura o política”. Crap.


* * *

Ya en serio. Antes de que empezara el bodrio, proyectaron un spot conmemorativo al bicentenario de la Independencia de México. Sé que para muchos, el mío, es un planteamiento obvio y primario, pero: ¿por qué, por qué?, ¿por qué seguir alimentando el chovinismo y el patriotismo tan nocivo para un pueblo –tan de por sí- carente de identidad, bajo la consigna “el orgullo de ser mexicano”? Más aún con esa manipulación sentimentalista que exhorta a la población a situarse en una resignación guiada por un orgullo mal entendido, muy parecido al que Ismael Rodríguez retrató: soy pobre, por tanto: bueno, por tanto: digno del reino de los cielos, o sea: si soy mexicano tengo pase directo a la gloria, con sólo sentirme orgulloso de serlo.
Es como decir “qué orgullo ser mujer”. Nací mujer y ya, nací mexicana y ya, es sólo una condición natural, no algo de lo que se deba sentir orgullo. No imagino escuchar: “soy hombre y brasileño, qué orgullo”. Esta caminata seguía hoy por la tarde cuando me topo aquí, un artículo a propósito del polémico penacho de Moctezuma, en donde se citan un par de textos de Hugh Eakin: Whose Culture? The Promise of Museums and the Debate Over Antiquities (2008) y Who Owns Antiquity? (2009), publicados en The New York Review of Books, en los que arguye sobre el patrimonio arqueológico que poseen algunos gobiernos en donde existen reliquias de distintas culturas y su derecho a tenerlas, argumentando que “las piezas arqueológicas recién descubiertas dejen de pertenecer a los países. Sus dueños somos todos, es la Humanidad –que debería estar representada por una institución distinta del Estado. Esto debilitaría los vínculos estéticos entre el pasado glorificado y la amenaza nacionalista de los países actuales, y generaría el cosmopolitismo y el pluralismo cultural necesarios para crear un nuevo tipo de ciudadanos del mundo”. Y pues, eso.

sábado 19 de septiembre de 2009

Sí, ¿y?

Por ejemplo, no me avergüenza decir que, lamentablemente, tolero más una raya a las cuatro de la madrugada que unos tacos de arrachera a las dos. Tampoco que en algún momento de mi vida pesé 72 kg y, en otro, 48. Ni que la virginidad la perdí a los 19 años mientras que el promedio de mi generación fueron los 16. No me avergüenza decir que me gusta The Beatles, pero que no obstante me incomodan la beatlemanía y la beatlefobia. Tampoco que por lo general no suelo quedar como amiga de los ex novios y ex amantes, ni que en ese punto hay honrosas excepciones, ni que en vivo he visto a Madredeus, Bel Canto, Oasis, NOFX y Coldplay. ¿No has visto el video de "Strawberry Swing" de Coldplay? Uf.